Benni and the Jets...

Si supieras todas las historias que han pasado por mi cabeza, en la tristeza de aquellas películas de comedia y en la felicidad de esas canciones. Te miraba desde la banca de al lado y tu ni siquiera te diste cuenta, te he esperado desde el comienzo de mi vida, en donde jamás apareciste. Cuando los miro veo la apariencia del espejo, aquello que se añora y a la vez se rechaza. Dentro de mi alma agotada de mentiras, no hay más que cajitas llenas de recuerdos, de pasados de amistad, de compañerísmo y mucha amargura. En el recuerdo de aquella noche que fue crucial para nuestra vida, están mezcladas también las palabras de mis amigas, aquellas que secaron mis lágrimas y avivaron mis risas.
El amor jamás ha sido mi fuerte, el amor es más bien mi talón de Aquiles, donde puedo hacer llegar todos mis sueños e ilusiones. El mismo lugar donde cada pedacito de corazón se haya repartido o pegado como fuere. Yo no puedo dar más de lo que tengo, tengo mi historia y futuro... el presente, eso es lo más preciado que tengo para darte, pero si en absurdas discusiones se nos escapa el reloj, entonces el tiempo avanza y mi plan B se acerca cada día más. Hubiese querido regalarte el cielo y tierra, todas las estrellas, pero no ya no puedo y me temo que tampoco quiero, solo quiero compartir una taza de café, una mate recién hecho, un desayuno, un juego en tu cama, un beso de despedida y los dibujos que tu alma de ayuda a empezar.

Puedo reconocer en mi, pensamientos tan crueles en tamaño casi idéntico de mis lágrimas. Lamenté escucharte llorar, lamento la pérdida, lamento... pero como dije alguna vez; de lo que guarda mi memoria, de todas las veces que me has visto llorar, solo una me contuviste, todas las demás las provocaste tu. A veces pienso que no mereces nada más.

Te guardo el secreto de la vida, te guardo en mi alma compartida.

¿Quién escribe?